Abrimos una serie de análisis sobre la propuesta de Ley Indígena. En ella revisamos cómo el racismo estructural, el despojo lingüístico y el colonialismo han intentado borrar nuestras identidades, y cómo el despojo también se traduce en normas y leyes.
Recordamos que, en muchos casos, el conflicto se usa como excusa para militarizar los territorios y justificar la intervención estatal. Frente a la manipulación, la unión, la memoria y la verdad son nuestras mejores defensas: cuando una comunidad se mantiene informada y solidaria, ningún conflicto puede destruirla.
